lunes, 7 de septiembre de 2015

LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS DE MÉXICODE SU ORIGEN PRECOZ A SU CONSOLIDACIÓN TARDÍA

Javier Castañeda RincónUniversidad Autónoma Chapingo.


En este artículo se pretende que hacer una pequeña reflexión sobre las áreas naturales de las zonas protegidas de México, sin embargo, para informarnos de donde proviene este proyecto debemos de saber desde sus comienzos desde el siglo XIX al siglo XX. Para poder aplicar la forestación en los desiertos primero tenemos que hacer reflexión sobre desde que tiempo ha estado ocurriendo la deforestación en México y esto proviene desde los antepasado primordialmente en el porfiriato.


La determinación de Áreas Naturales Protegidas (ANP) en México, ha sido tradicionalmente bajo un esquema de parcialidad, sin un aparente sustento técnico científico suficiente, no se consideraban condiciones socio económicas, las necesidades de los actores y algunas de las veces, simplemente, por decisiones meramente políticas. Los polígonos se habían determinado en forma ortogonal, definidos en ocasiones por coordenadas, límites políticos u otros criterios no acordes a las condiciones de la biodiversidad y mucho menos en base a cuencas.
Sin embargo, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), ha tenido en las últimas fechas una apertura con las empresas privadas, organizaciones gubernamentales y los actores mediante su participación activa para la determinación de nuevas ANP’s, lo que permitirá que las nuevas áreas naturales que se promulguen sean con las suficientes justificaciones técnico-científicas balanceadas armónicamente con las condiciones socioeconómicas y la utilización de algunos criterios cuantitativos en función a las características sociales, económicas, físicas y bióticas.



México en 1940 se sumó a la Convención de Protección de la Naturaleza y Preservación de la Fauna Silvestre del Hemisferio Occidental y la Ley forestal de 1942 estableció medidas más detalladas para la protección de los parques nacionales que las legislaciones preexistentes. Pero la administración de Ávila Camacho (1940-1946) reconoció el valor biológico de los bosques del país haciendo énfasis en la importancia de desarrollar prudente y eficientemente los recursos forestales de México para el progreso de la industria. Aunque abiertamente señaló en un discurso de 1941 que su interés en la conservación de los bosques era básicamente de naturaleza económica (Simonian, 1999).
El presidente Adolfo López Mateos (1958-1964) promulgó una nueva Ley Forestal en 1960 que  estableció los requisitos básicos para normar la gestión y administración de los recursos naturales de los parques nacionales. Enrique Beltrán fue el Subsecretario Forestal y de la Fauna, conocido por su inusitado interés en la conservación de los recursos naturales renovables del país, como tal, impulsó el programa forestal más ambicioso desde la época de Cárdenas (Cifuentes, 1989).
El interés de protección también se fue proyectando en torno de otros ecosistemas, como la selva baja espinosa, los humedales, los manglares, los arrecifes coralígenos, las islas y las zonas de migración de fauna terrestre y marina. De hecho, se inició la conservación ecológica de México, anteriormente solo se habían protegido un millón y medio de hectáreas de reservas federales de áreas naturales, un poco más de 0.5 por ciento del territorio nacional, al final de su administración se había triplicado la extensión alcanzando 1.5 por ciento de la superficie del país (Challenger, 1998).
Las áreas naturales federales protegidas según la Ley de 1996 buscan proteger especies representativas de los ecosistemas naturales de flora y fauna silvestres; promover la educación ambiental para adquirir una conciencia conservacionista; intensificar tareas de gestión ambiental que repercutan en los sectores gubernamental, social y privado; apoyar la investigación científica vinculada a necesidades prioritarias del país para ampliar el conocimiento de los recursos bióticos en apoyo a su protección y correcto manejo; y aplicar planes y programas específicos de preservación y recuperación de ecosistemas, hábitats y especies prioritarias (Melo, 2002).



APA:
Castañeda Rincon, J. Las áreas naturales protegidas de México; de su origen precoz a su consolidación tardía. Scripta Nova. Revista electrónica de geografía y ciencias sociales.  Barcelona: Universidad de Barcelona, 1 de agosto de 2006, vol. X, núm. 218 (13). <http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-218-13.htm> [ISSN: 1138-9788]


Entrada por: Velia María Morales Mijangos 

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